Hacia la transformación

A partir del anterior ejercicio, donde analizamos con los estudiantes aspectos de la distribución y de la apariencia del aula (ver publicación) se diseñó una propuesta de intervención. Y en la práctica, con la simulación en mano, las proporciones cambiaron en muchos sentidos: los tamaños, materiales, recursos y tiempo (ya no están asistiendo con la regularidad porque se nos termina el año lectivo)

Aún así el reto persiste!.

La primera fase correspondió a la selección de trabajos para visibilizar y fijar en las paredes del salón. Comenzamos por intervenir los muros del salón. Lo interesante aquí fue darle un espacio a varios proyectos de clase de distintos grados que permanecían guardalados para una ocasión tan relevante como esta: Fotografías, dibujos, pinturas se organizaron en algunos espacios para mejorar el ambiente. Tal vez lo más interesante de esta etapa fue abrir un sinnúmero de posibilidades para que en adelante, se sigan adoptando no solo en este espacio, también en otros salones más.

La segunda fase consistió en la distribución de las cuarenta sillas con sus mesas de tal forma que lográramos optimizar el espacio, crear grupos para promover el trabajo cooperativo y en esa línea, mejorar la implementación de pedagogías activas que se han incorporado este periodo académico en los proyectos artísticos. Se organizaron ocho grupos de cinco muebles sin perder la movilidad por el aula, la ubicación adecuada para las orientaciones generales, la visibilidad con las imágenes que se proyectan y el acceso a materiales del mueble que tenemos para la clase. Los resultados a continuación:

Aquí una síntesis del proceso y en progreso!

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